La dieta cetogénica es un régimen alto en grasas, adecuado en proteínas y restringido en carbohidratos, usado para tratar la epilepsia desde 1920, buscando, originalmente, imitar los cambios bioquímicos asociados al ayuno. Con la llegada de los primeros anticonvulsivantes su uso decayó.

A principios de los años 90´s nuevamente ganó popularidad, particularmente como respuesta a la persistencia de un grupo de pacientes que no respondía a la terapia farmacológica, que se reconoció con el nombre de epilepsia refractaria.

La dieta cetogénica ha sido usada por más de 80 años para el tratamiento de la epilepsia refractaria, demostrándose en varios estudios que, aproximadamente la mitad de los pacientes, disminuirá a un 50% el número de convulsiones, y cerca de un tercio del total disminuirá un 90% su número de crisis.

Existen dos formas principales de implementar la dieta cetogénica. La dieta clásica que es basada en un radio de grasa a carbohidrato más proteína. Usualmente 3:1 o 4:1. El componente graso es provisto por mezclas de ácidos grasos, especialmente de cadena larga, que son los más abundantes en los alimentos. La proteína es la mínima para mantener los requerimientos para crecimiento y desarrollo; y los carbohidratos son muy restringidos. Una modificación de esta dieta fue introducida en los años 70s usando triglicéridos de cadena media (MCT por sus siglas en inglés) como alternativa de fuente grasa. Los MCT son más cetogénicos y son absorbidos más eficientemente que los ácidos grasos de cadena larga. Este incremento en el potencial cetogénico significa menos grasa total, permitiendo mayor inclusión de carbohidratos y proteínas. En la dieta tradicional con MCT, el 60% de la energía proviene de los MCT, esta cantidad se correlacionó con efectos adversos como vómito, diarrea y dolor abdominal; por esta razón se desarrolló una dieta modificada de MCT, usando 30% de la energía como MCT, con una adición de 30% de la energía con ácidos grasos de cadena larga abundantes en los alimentos fuente de grasas, mantiene su efectividad.

En un estudio realizado por Schwartz et al, se evaluaron la dieta cetogénica clásica, la dieta MCT clásica y la MCT modificada, encontrando que las tres eran igual de efectivas en el control de las crisis para pacientes menores de 15 años.  De igual manera el primer estudio randomizado, conducido por Neal et al, mostró que los protocolos de dieta cetogénica clásica y de MCT son equiparables en eficacia y tolerancia, ambas, dentro de la ruta de implementación del manejo de epilepsia refractaria.

Fuentes

  • Schwartz RH, Eaton J, Bower BD, Aynsley-Green A. (1989a) Ketogenic dietsinthetreatmentofepilepsy:shorttermclinicaleffects.DevMed ChildNeurol31:145–151.
  • Schwartz RH, Boyes S, Aynsley-Green A. (1989b) Metabolic effects of three ketogenic diets in the treatment of severe epilepsy. Dev Med ChildNeurol31:152–160.
  • Neal EG, Chaffe HM, Schwartz R, Lawson M, Edwards N, Fitzsimmons G, Whitney A, Cross JH. (2008a) The ketogenic diet in the treatment of childhood epilepsy: a randomized controlled trial. Lancet Neurol 7:500–506.
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